Cuando sabemos quienes somos, y actuamos en consecuencia, estamos contribuyendo a la elevación planetaria. Elegir despertar es el mayor servicio que podemos darnos y a su vez brindarle a la humanidad. Divino juego complementario. El servicio nos ayuda a despertar, y despertar es servir en forma sublime, a las distintas manifestaciones del alma universal.
La sola decisión de amar, nos libera de ataduras y hace desaparecer la ilusión de la separación. La puesta en práctica de ese amor, en este mismo momento, nos sumerge en la fuente de la dicha; y allí, ya nunca más olvidamos... ya sabemos que no podemos ser, algo diferente de los que somos...
Todo es Uno... Todo es Amor.