
Nuestro tío nos abandonó en el bosque, a mí y a mis cinco primos. O quizás se perdió o tuvo un accidente. No lo sabemos. Después de llegar hasta aquí, dijo que algo importante se le había quedado en el carro y necesitaba buscarlo. Todavía no regresa.
-¡A tío David seguro lo raptaron los extraterrestres de El Yunque! -dice Diego aterrado, agarrándose la cabeza. Luego se mete dos dedos en la boca y los chupa.
Mi primo Diego nos contó que hay una base de ovnis en la cima de la montaña. Yo no le creo porque es un niño que siempre tiene la mente llena de fantasía y monstruos.