Hostos Sanjuanero proviene de una serie de caminatas guiadas, por los lugares donde estuvo Hostos en San Juan en el 1898, cuando regresó a Puerto Rico para organizar la Liga de Patriotas Puertorriqueños. Esas caminatas por lo que es hoy el Viejo San Juan se diseñaron como experiencias educativas para dar a conocer la labor que Hostos realizó en aquellos momentos.
Las caminatas nos permitían urdir una confluencia entre las distintas generaciones, con sus propias experiencias y narrativas personales. La Liga de Patriotas, que se fundó en Nueva York, representaba una de las primeras organizaciones no gubernamentales en Puerto Rico, una ONG para luchar contra el coloniaje y los males que aquejaban a la sociedad puertorriqueña, incluyendo los serios problemas de salud, el bajo nivel de educación, el desempleo, la falta de iniciativa y el desinterés por el trabajo colaborativo, la falta de participación de la mujer y la necesidad de plantear los derechos del pueblo puertorriqueño a su soberanía e independencia.
La Liga fue una primera reacción de los boricuas contra la imposición de un régimen colonial por los Estados Unidos. El libro también dedica atención a la compañera de Hostos, Belinda de Ayala, y a Luisa Amelia de Hostos, hija de Inda y Hostos, escritora que residió en París y Nueva York durante la década de 1920 y se quitó trágicamente la vida, en el 1928, en esa última ciudad. Se incluyen artículos suyos de gran sensibilidad, varios del libro Mi pequeño cine parisino, y de ese modo se procura visibilizar sus escritos.
Además, se promueve el aprecio de los trabajos de varios artistas puertorriqueños que han hecho obras hostosianas significativas: José Buscaglia, Víctor M. Cott y Arwin Rivera, y del pintor y educador español, Fernando Díaz Mackenna. Finalmente, recoge documentos que ayudan a la comprensión de diversas temáticas: la insistencia del Dr. Manuel Guzmán Rodríguez en dar a conocer los aportes de Hostos; la importante labor del Ateneo de Puerto Rico en la difusión de su quehacer y sus escritos; y el gran impacto que le produjo a Juan Bosch su encuentro con Hostos cuando recopiló sus Obras completas, en el 1939, para el Centenario del pensador mayagüezano.
Distinto de lo que se piensa y a pesar de su desconocimiento por grandes sectores de la población, la tradición hostosiana tiene una gran fuerza y actualidad en la cultura y en la política puertorriqueña.