El asesinato de varias turistas japonesas en Madrid enfrenta a la inspectora Sofía Luna a un complejo caso vinculado al mundo de los viajes organizados. Las víctimas pertenecen a un singular colectivo de personas asexuales que rechaza la hipersexualidad de la vida moderna.
Paralelamente, la inspectora Luna debe enfrentar un dilema personal inesperado: su padre, con quien ha roto toda relación desde hace años, se ve involucrado en la muerte de un hombre. Luna deberá navegar entre ambos casos, donde el límite entre lo íntimo y lo profesional se confunde peligrosamente.