¿Qué carajos está pasando aquí? es la pregunta que se hacen los atónitos personajes de este libro inquietante, quienes en su diversidad -natural y sobrenatural, humana- comparten con el lector la experiencia de existir bajo el signo de la perplejidad. Haciendo un homenaje que es a la vez una resurrección a la living dead de la literatura telúrica que definirlos principios del siglo pasado -se sienten vibras aquí de las leyendas terroríficas de Cayetano Coll y Toste y los cuentos de Abelardo Díaz Alvaro, pero también de su contraparte delirante Emilio S. Belaval-, Leila Rosario no teme entablar una fértil conversación imaginativa con aquella letra fundacional y agreste. Si el miedo es un sentimiento extremo que se resiste a ser metáfora de nada, Rosario lo resignifica al convertirlo en pretexto para expresar la historia de nuestro archipiélago en clave contemporánea. Porque, ¿no es aquella pregunta WTF la que nos asalta cuando recordamos nuestro pasado, vivimos nuestro presente y ponderamos nuestro futuro? La luz-linterna de un celular nos horroriza al mostrarnos el rostro desollado a modo senza pelle -radicalmente otro, ¿radicalmente nuestro? -de una víctima que es también victimario?
En tiempos inciertos y catastróficos cuando sobran razones para vivir subyugados al espanto, Las sombras del miedo, propone una vía literaria para conjurarlo, abriendo la posibilidad emancipadora de habitar lo invisible.
-Juan Carlos Quiñones