En esta novela Carlos Beale comparte su percepción de la cultura cubana desde dos puntos de vista: cómo sienten y viven los habitantes de ese país y los ven los que viven fuera. Situaciones que a unos les resultan comunes y a otros indignantes, lo que demuestra que el ser humano es capaz de habituarse al entorno, utilizar la imaginación y solucionar a su manera los problemas que se le presentan.
La novela toma como punto de partida el sonado suceso llamado “Síndrome de la Habana” en el que el gobierno cubano es acusado de ocasionar serios problemas de salud a los funcionarios de la embajada norteamericana. Para estudiar el suceso y dilucidar si efectivamente se trató de alguna forma de ataque a la embajada, se nombra a un comité internacional de especialistas en diferentes áreas, entre las cuales se encuentran biólogos, psicólogos, ingenieros y científicos. Un grupo de elegidos son direccionados a un mismo hotel, donde logran hacer amistad acompañados por un chofer que, además de expolicía, será un miembro clave en la solución del problema.
La presentación de estos personajes tan diversos, sus idas y venidas contadas con soltura y sentido del humor hacen de la novela una historia muy entretenida que, al tiempo que nos muestra la vida en Cuba antes de la revolución, exponiendo partes históricas que enriquecen la novela, nos pone al corriente de lo que sucede en la actualidad y nos introduce en un thriller en el que no faltan las situaciones de riesgo, suspenso e intriga.