Apartándose de la noción de universo racial triple (blanco/negro/pardo) que plantea la historiografía tradicional, este trabajo postula que el proceso de racialización en el Puerto Rico del siglo XIX era mucho más fluido y se movía en gradaciones bastante mas complejas. La caracterización racial formaba parte importante de la multiplicidad de elementos que incidían en le "calidad" de una persona. Sin embargo, no existía un consenso social en cuanto a los elementos esenciales que definían tal caracterización, de ahi que la condición racial de las personas no fuera algo que se fijase en el momento del nacimiento o que quedara inscrito en el acta de bautismo, sino que podia transformarse a través de la vida de un individuo.