Miopía I
Recuesto los espejuelos en el escritorio.
frente a cuatro monitores y un teclado cuyas vocales,
bajo el sudor, ya se han despintado.
En la redacción todo se desenfoca, gradualmente,
como la vista con la edad, como la empatía.
in media res, víctima de la verdad.
En la pantalla del móvil insidia otra alerta;
cada push tararea su onomatopeya,
un silbido pavloviano: pretensión de que nada nos duela.
"Recién nacido muere durante balacera..."
Cierra los ojos y retengo un grito tras los incisos,
imagino la sal en mis pestañas.
Desgusto un dolor que no es mío
y un escalofrío me estremece el cuerpo entero.
Parpadeo.
Me estrujo los ojos.
Se me pasa.