En este registro de memorias, Wanda Idanis Feliciano habita la frontera entre la existencia y el ser. Desde el bostezo de la guagua a las cinco de la mañana hasta el silencio de una habitación en Río Piedras, el poemario recorre las "estaciones" de una vida que ha sido furia, parto y desapego.
A través de una internidad que se asoma entre el café y la nostalgia, la autora nos entrega una cartografía de lo invisible: la métrica de un cuerpo amado, la sombra que ocupa la casa y el grito que nace desde el antes para estrellarse contra el hoy. Es una obra para quienes, tras haber quemado sus naves, regresan a sus propios brazos para reconocerse, por fin, enteros.