Con Vaciar la casa, Care Santos firma un relato que es al mismo tiempo diario íntimo, celebración de lo cotidiano y exploración de un duelo, y que no habla solo de la pérdida, sino también del amor, de os lazos que nos conforman y de la huella que dejan en nosotros.
Cuando la protagonista se enfrenta a la tarea inevitable de desalojar el que un día fue su hogar,, cada pertenencia -una mantequillera de cristal, unas gafas, un interruptor- se convierte en una puerta abierta a la memoria, a las palabras nunca pronunciadas y a un vínculo que sigue vivo más allá de la ausencia.
Un libro conmovedor y universal sobre la pérdida y el legado silencioso de las pequeñas cosas.